www.en-sevilla.com | Palacio de Lebrija
Situado en la calle Cuna, el Palacio de Lebrija es una
casa típicamente andaluza en lo que hace a su estructura, con un
amplio zaguán que nos acoge y enseña, tras la cancela, un
patio recibidor al que sigue otro central, de mayores proporciones y
porticado, y por fin, un salón al fondo con un jardín
interior.
La Condesa de Lebrija
rescató de la ciudad romana de Itálica una gran cantidad
de hallazgos romanos para adornar la casa, entre ellos el pavimento de
mármol del zaguán.
Las salas
están ornamentadas con estatuas romanas, griegas y persas,
muebles estilo Luis XVI, cerámica etrusca, vasijas de diversa
procedencia, joyas, etc.
Es de resaltar la escalera de tres tramos y sus artesonados y
azulejería de los siglos XVI y XVII.
El Palacio de Lebrija, que tiene
una superficie de unos 2000 metros cuadrados, en su construcción
se dividió en vivienda de invierno, situada en la planta alta, y
la de verano. Data del siglo XVI, cuando se construyó como casa
señorial sevillana.
Fue una
Mansión vinculada en el siglo XV y reedificada en el siglo XVI.
La fachada que se puede apreciar hoy en día es eminentemente
sevillana y propia del siglo XVI.
La historia del Palacio de Lebrija
realmente comienza a cobrar vida cuando hace casi cien años Doña Regla Manjón
Mergelina, Condesa de Lebrija, antecesora de los actuales
propietarios, una dama sevillana culta y apasionada por la
arqueología, decidió restaurar y decorar la casa
familiar. A tal fin, tras los hallazgos encontrados por casualidad en
una finca de olivos próxima a las ruinas romanas de
Itálica, decidió incorporar estos hallazgos al Palacio.
La reforma
de la Condesa a principios del siglo XX engalanó de verdaderos tesoros artísticos
las salas, ajustándolas para acoger los mosaicos y pavimentos
romanos de Santiponce, así como demás restos
arqueológicos. También dotó sus habitaciones de
elementos procedentes de diferentes períodos artísticos:
zócalos de azulejos sevillanos, procedentes de un convento en
ruinas, artesonado de un palacio de Marchena, incorporación de
un friso Renacentista, etc.
La Condesa de Lebrija quiso
hacer de su hogar una manifestación
de
arte, uniendo la belleza arquitectónica y el coleccionismo en
sus
diferentes elementos: mosaicos romanos, azulejos de diferentes
épocas,
brocales de pozos árabes y una gran variedad de piezas
precolombinas,
árabes y romanas, componen su colección, para
admiración de los
visitantes.
En la planta
alta se visitan: Salones,
Capilla, Comedor
y Biblioteca, que contienen ricas colecciones de pintura,
tapices,
porcelanas, cristal, bargueños, etc. de gran valor
artístico.
Está considerada la Casa-Palacio
mejor pavimentada de Europa.
El motivo principal de la tesis que realizo es este Palacio, y sin
duda, tras haber realizado prácticas durante casi 3 meses, el
resultado espero que esté a la altura de este fabuloso museo.
Enlaces relacionados:
- Biografia de la Condesa de Lebrija,
Regla Manjon Mergelina
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